FOGOSO RELATOR
"...en ese imperativo ético, del amor oculto,
de esa fogosidad camuflada con los sentidos de la voz sutil de la poesía..."
Poeta Lejano.
Si, fogosidad retoza entre folios de miles de amores ocultos.
Relator, cronista de miles de historias,
escritas en los repliegues de la propia piel.
Cada página tiene descriptos los labios,
el cuello, las espaladas y el cabello,
las abundantes caderas y su mágico vaivén,
los requiebros de Eros en miles de lechos,
el beso caminante de miles de bocas en tu boca,
confundidas están en tus pupilas,
miradas orgásmicas de afrodisíaco ejército.
Oteas desde la sombra de tu picardía,
musitas, eterno delirante, desde nuevas cuevas.
Te escuchan afines lisonjeras musas,
yacen sobre tu palabra cadenciosa susurrada,
sus senos turgentes y su vientre hambriento,
pregonan que fuiste el guerrero de batallas
donde no hubo vencedores ni vencidos,
donde siempre se concilió la paz en el petate.
Borracho con los vapores que de tu sueños manan
recuerdas la entrepierna ardiente de la quimera
aun anhelas saciarte en sus fuentes desbordadas.
La Verdad es testigo silente,
no cuestiona,
no debate implicaciones exhibidas por el Tiempo
ni juzga cómo has enfrentado tu odisea.
Mostrar el diario del periplo,
confesar enfrentamientos en los recodos del camino,
tarea innecesaria pues Akasha ya lo registró antes de ser.
Tuya por siempre entre algún folio notariado,
Ana Lucía Montoya R
Julio 2009
Muestrario de palabras/Epístolas "El material editado en "Muestrario de Palabras" goza de todos los Derechos Reservados. La administración confía en la autoría del material que aquí se expone, no responsabilizándose de la veracidad de los mismos."
jueves, 23 de julio de 2009
martes, 21 de julio de 2009
Querida soledad
Ahora estoy aquí, en Viena. Tu también estás aquí, pues Santiago de chile,Buenos Aires,Londres, Viena o París son sólo palabras y los kilómetros sólo cifras.
Tú vives en la calle de la amistad y yo también vivo allí,
pues nosotros tenemos un sólo país el se llama mundo y su apellido es ser humano
Manuel Ramos Martinez
Tú vives en la calle de la amistad y yo también vivo allí,
pues nosotros tenemos un sólo país el se llama mundo y su apellido es ser humano
Manuel Ramos Martinez
jueves, 4 de junio de 2009
JAZMINES
Carta No. Jz-s
Qué difícil comunicarme contigo, perteneces a un mundo donde hasta el reír está vetado. Donde el silencio es el grito propio de comunicación. Donde comer es un deleite… que se ve en las fotos de parientes lejanos. Pero, no quiero hablar de esas penas. No quiero acongojarte con mi angustia de muerte. Quiero correr contigo, descalza, sobre una playa de arenas blancas, desnudarnos y bañar juntos entres las lujuriosas olas. ¡Ah! Cómo escucho el agua del mar contándome de los amores que han nacido en su vientre. Como se deleita contagiándonos su lascivia, quiero esa infección y ojalá sea de muerte. Quiero morir de ese mal. Quiero sepelio de agua y sal. Quiero regresar a la Madre, la Mar, en el mismo acto de origen. Quiero ser parida de nuevo pero desde ese vientre.
Bueno, hay tanto qué aguantar, tantos cambios en el mundo que esperar ver. Quiero ver un el mundo convertido en un corredor gigante, donde nadie le pregunte a nadie si es zurdo o diestro, donde cada uno se siente en una banca de un parque a ver a las palomas y demás pajaritos bañando en la fuente.
¡Quiero tanto, tanto!
Hoy me duele el mundo mucho más que ayer.
Amor, para desahogarme le escribí unos sencillos versos a los jazmines que me has enviado..
JAZMINES
Montas un jazmín en la junta de mis senos
estimulas apetitos de deseos ciertos.
Dejas un jazmín en mi monte de Venus
sacias el sueño de lejanos universos.
Dejas un jazmín en mi avaro lecho,
sábanas de fuego lamiendo mi cuerpo.
Te sabes cruzado, soldado guerrero
de fieras batallas y de pactos secretos.
Del jazmín sus pétalos,
misivas que acarician mis manos
a ellos me entrego mi poeta lejano.
¡Me enervan jazmines en la junta de mis senos,
lascivos jazmines en mi monte de Venus!
Tuya,
Ana
Ana Lucia Montoya R.
Qué difícil comunicarme contigo, perteneces a un mundo donde hasta el reír está vetado. Donde el silencio es el grito propio de comunicación. Donde comer es un deleite… que se ve en las fotos de parientes lejanos. Pero, no quiero hablar de esas penas. No quiero acongojarte con mi angustia de muerte. Quiero correr contigo, descalza, sobre una playa de arenas blancas, desnudarnos y bañar juntos entres las lujuriosas olas. ¡Ah! Cómo escucho el agua del mar contándome de los amores que han nacido en su vientre. Como se deleita contagiándonos su lascivia, quiero esa infección y ojalá sea de muerte. Quiero morir de ese mal. Quiero sepelio de agua y sal. Quiero regresar a la Madre, la Mar, en el mismo acto de origen. Quiero ser parida de nuevo pero desde ese vientre.
Bueno, hay tanto qué aguantar, tantos cambios en el mundo que esperar ver. Quiero ver un el mundo convertido en un corredor gigante, donde nadie le pregunte a nadie si es zurdo o diestro, donde cada uno se siente en una banca de un parque a ver a las palomas y demás pajaritos bañando en la fuente.
¡Quiero tanto, tanto!
Hoy me duele el mundo mucho más que ayer.
Amor, para desahogarme le escribí unos sencillos versos a los jazmines que me has enviado..
JAZMINES
Montas un jazmín en la junta de mis senos
estimulas apetitos de deseos ciertos.
Dejas un jazmín en mi monte de Venus
sacias el sueño de lejanos universos.
Dejas un jazmín en mi avaro lecho,
sábanas de fuego lamiendo mi cuerpo.
Te sabes cruzado, soldado guerrero
de fieras batallas y de pactos secretos.
Del jazmín sus pétalos,
misivas que acarician mis manos
a ellos me entrego mi poeta lejano.
¡Me enervan jazmines en la junta de mis senos,
lascivos jazmines en mi monte de Venus!
Tuya,
Ana
Ana Lucia Montoya R.
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